El novio del mundo

NOVELA

AUTOR: Felipe Benítez Reyes

EDITORIAL: Fundación José Manuel Lara

Unknown

Como no leí El novio del mundo hace veinte años, temía que al reeditarse hubiese perdido la frescura (el libro, servidora o ambos) que me explicase su excelente acogida en 1996. Temía lo que se dice, nunca mejor dicho, quedar compuesta y sin novio. Falsa alarma. Si la novela se hubiese publicado ayer me habría parecido igualmente excepcional. Me atrevo a decir que es una de las novelas más inteligentes (otra, del mismo autor) que he leído en los últimos años. Tal sospecha, despejada al cabo de las primeras veinte páginas, es la que me fue llevando a dosificar al protagonista, Walter Arias, a tomármelo con la melancólica calma de quien desea retrasar la despedida de una compañía genial y transitoria.

A riesgo de parecerme a quienes proclaman que lo que más valoran en el prójimo es «que me hagan reír», confieso que como lectora el sentido del humor me fideliza más de lo que tal vez sería aconsejable. Benítez Reyes siempre me hace reír y su Walter Arias me ha hecho un regalo impagable: risa casi ininterrumpida a lo largo de 600 páginas de digresiones y peripecias. Lo cual —y he aquí su estatura literaria— no lo rebaja a personaje graciosillo o frívolo sino justo todo lo contrario. Se trata de un tipo singular cuyos contrastes desconciertan al lector tanto como lo redimensionan y humanizan: un obseso sexual con fogonazos románticos, un delincuente con destellos de conciencia, un vividor con atisbos moralistas, un desencantado ávido de desprenderse de la condena de tal prefijo…

El walterismo es un contagioso modo de entender la vida y su titular un sabio que evita el empaque sentimental recurriendo a hilarantes demagogias en torno a casi cualquier asunto que se le ponga por delante. Nos dejamos seducir por el divertido trampantojo con el que Walter se protege de una sagacidad que, a su pesar, se le escabulle y nos llega como carambola de sus hilarantes desvaríos. El walterismo es una sabiduría vasta y basta que en ocasiones hila fino y en ocasiones tan solo ribetea, que a veces emerge desde la brutalidad y a veces desde la ternura, pero que trasluce la fragilidad del personaje pese a la coraza de audacia y de auto indulgencia con las que se blinda para enfrentarse al trance de estar vivo.

De haber leído este libro antes que El azar y viceversa habría detectado el ADN que indudablemente comparten los dos protagonistas. De hecho, Walter se me figuraba en ocasiones el disparatado abuelo del Rányer. Común a ambas novelas es el armazón de novela picaresca, con sólido agarre en el humor para que la trapisonda y, lo más estimable, la digresión a pie de trapisonda, sedimenten en el lector sin malograr el contrapeso entre frivolidad y trascendencia.

Un buen día Walter Arias aparece en Melilla ataviado con un camisón de mujer celeste. Hasta que nos enteramos del cómo y del porqué de tan disparatada circunstancia transcurre la novela. Acompañamos a Walter a la narración de sus peripecias  a través de escenarios variopintos e imprevistos, un delirante carrusel en torno al esoterismo, al hampa, al azar (siempre el azar), y al sexo. Me complace reconocer al poeta —muy al fondo— que en ocasiones irrumpe en el escenario desbocado y gritón por el que zascandilea Walter: «Ella [Vani] se despertaba con luz en los ojos. Con dos puntas de estrella en las pupilas» (pág. 329).

Tan intenso —en el mejor sentido— se nos hace Walter que una vislumbra lo que debió de sentir el autor al reencontrarse al cabo de los años con la reedición de esta criatura hiperbólica que, en su día, debió de vaciarle de todo lo que no fuese el modo walterista de entenderlo todo. Alguna confesión al respecto hay en el espléndido epílogo del propio Benítez Reyes que hace prescindible una reseña como ésta.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s